Después de un mes con vosotros nos alegra poder compartir la primera entrada enfocada a la prueba de un vehículo, que repetiremos con distintos modelos de dos y cuatro ruedas. El vehículo que os traemos en este caso es el nuevo Mercedes SLK, el cual pudimos probar hace unos días para aportaros nuestras impresiones en distintos aspectos del coche.
Diseño exterior e interior
El diseño exterior es elegante, pero agresivo, esta unidad además contaba con el Paquete AMG con el cual el exterior recibe unos paragolpes con un diseño mas deportivo y unas llantas a juego con el conjunto del coche. El frontal recuerda a su hermano mayor el SLS, capó grande con unas ópticas de gran tamaño e iluminación de marcha LED. La parte trasera es redondeada como la de el anterior SLK, por ella asoman dos escapes alargados que delatan la vena deportiva del vehículo.
En el interior nos encontramos con un habitáculo que también nos recuerda al SLS, elegante pero deportivo y con unos acabados excelentes. Los asientos cuentan con una gran sujeción y están forrados en cuero. Los instrumentos del coche tienen también unos acabados de gran calidad y están colocados de tal forma que se llegue a todos con facilidad.
La posición de conducción es evidentemente baja y el habitáculo a pesar de no tener un gran tamaño no da sensación de agobio alguna. Aún teniendo en cuenta el tamaño del coche con el techo cerrado entra una persona de 1,90 sin tocar con la cabeza en el techo ni teniendo que llevar las piernas encogidas.
El maletero no es tan pequeño como se espera, ya que permite introducir el equipaje de dos personas para tres o cuatro días incluso con el techo quitado, aunque en caso de necesitarlo siempre se puede llevar puesto durante el viaje con lo que aumenta su tamaño de forma considerable.
En marcha
El coche en carretera es toda una delicia, se mueve de forma muy suave y cómoda pero a la vez mantiene un nivel prestacional mas que aceptable. En las curvas se comporta muy bien gracias a la dureza de la suspensión ya a sus dimensiones contenidas.
En nuestro caso montábamos la motorización de gasolina base, con 180 cv, pese a ello la aceleración del coche era muy buena y lineal. En general aporta unas buenas sensaciones que nos dejan buen sabor de boca, tal como se espera de un coche de estas características.
Como punto en contra no nos gustó el cambio automático que monta este coche y que es el mismo en toda la gama a excepción del SLK 55 AMG que monta doble embrague, el cambio es demasiado lento, más aun cuando lo accionas con las levas, gran punto en contra para el que quiera equiparlo por que se pierden muchas sensaciones.
A cielo descubierto
He de decir que el aislamiento que proporciona estando cerrado es realmente bueno, no teniendo nada que envidiar a un coche con techo estático. Cuando quitamos el techo apreciamos el sonido de los escapes, que son todo un acierto, el desplazamiento por autopista no es incomodo siempre y cuando se lleven las ventanillas subidas ya que la turbulencia del aire es mínima (a velocidades legales)
Impresión general
En cómputos generales es un buen coche, que transmite lo que se espera al verlo, cómodo pero prestacional y con un sin fin de opciones extra para dejarlo a gusto de cada uno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario